Sobre mí

Un muro es un elemento físico o mental trágico que impide avanzar. Limita el espacio entre lo tuyo y lo mío, el allí y el aquí, lo bueno y lo malo. A la vez puede ser el elemento que, al activar la curiosidad, sea el detonante del avance. Buscaremos los espacios, a través de los cuales podamos primero sentir, después ver, respirar y por fin pasar al otro lado. Esto, si bien puede ser un camino hacia la muerte, también es una ruta llena de ilusión y vida.

Muro. Equilibrio. Contraste reflexión-expresión; frio-calor; sombra-luz; voy-vuelvo… vuelvo-voy. Una tensión que se transforma en armonía y calma cuando por encima de todo está la confianza, respirar…

Los últimos años estoy trabajando en una serie de composiciones que bien podrían ser juegos. Juegos en los que el espectador puede cruzar la barrera de cristal que los separa de la obra de arte y participar en ella, de ella, moviendo las piezas a su antojo para crear nuevos órdenes, colaborando así en la tarea del artista.

El arte, según mi punto de vista, no se debe mirar o analizar de forma cerebral, no es algo exclusivo, sino que tiene que ser cercano accesible al corazón del público en general. Quiero destruir el concepto de entender el arte… ¡HAY QUE SENTIR EL ARTE!

 

Carmen Casas Úbeda.